Las orejas de Antoine

Antoine

Entró a la peluquería como lo hacía cada fin de mes.

- Hazme un corte cuadrado, déjame las patillas largas y córtame ese mechón de cabello que se forma en la frente.

La peluquera sacó una tijera grande y filuda. Con un peine en la mano izquierda y la tijera en la derecha avanzaba en el corte de cabello. Combinaba el corte de cabello con la telenovela que pasaban en el televisor. Mientras Antoine leía las noticias de la sección Deportes del periódico local. En esas circunstancias, los personajes de la telenovela comenzaron a discutir, Mercedes “la peluquera” se quedó sorprendida y dejó su mano con la tijera, justo a la altura de la oreja derecha de Antoine. Uno de los personajes de la novela lanzó un disparo, Antoine gritó como un loco.

La oreja recorría en el aire su camino hasta el suelo. Mientras que el muchacho desesperado seguía gritando. Mercedes lo había fregado. Ahora ¿Cómo podía solucionar el problema?. Sacó una lata de cola, agarró la oreja y la pegó por los costados. La oreja sin embargo se cayó de nuevo al piso. Un cliente entró inesperadamente y la aplastó. Antoine y su oreja, que quedó como servilleta arrugada, fueron al especialista en cirugía estética y reconstructiva. El Dr. Rohmer analizó la pieza y le dijo a Antoine que estaba muy mal, la arrancó y la botó a la basura. Le dijo que le iba a construir una nueva oreja con tecnología de punta, sólo necesitaba que le diera piel para hacer su labor. Le extrajo piel de las nalgas. Hizo su labor en poco tiempo. Luego, realizó una operación a Antoine que lo dejó con su nueva oreja. Le dijo al doctor que inclusive esta parecía más bonita. Pagó todo y salió.

Por la noche y acostado en la cama escuchó una música perturbadora. Su oreja comenzó a bailar, si, la cojudez esa que había hecho el doctor estaba bailando y no lo dejaba dormir. Pensó en arrancársela pero luego como haría para pegarla de nuevo, el doctor seguro le cobraría, otra vez, su buen billete. Se miró al espejo, bailaba la condenada esa. Buscó en el periódico la sección clasificados. Hizo una marca en un aviso. La música dejó de sonar y pudo dormir tranquilo.

A la mañana siguiente fue al circo. Habló con el administrador, le dijo que pusiera música para hacerle una demostración de su oreja bailarina. El administrador quedó fascinado con el espectáculo. Esa misma tarde empezó el espectáculo con pantalla gigante incluida. La gente estuvo maravillada, los niños intentaban hacerlo, sus padres les decían que era puro truco. Así empezó una nueva vida para Antoine, estuvo de tour con el Circo por ahí y por allá. Conoció de todo hasta el día en que la oreja se cansó y no quiso bailar. La oreja armó un escándalo en pleno show. Quiso despegarse de su propietario. Antoine y el administrador intentaron disuadirla. No lograron el objetivo, la oreja se marchó y todos los presentes fueron testigos de lo que ocurrió. A Antoine no le salía sangre, parece que tenía poca también. La pantalla gigante mostró el rostro de Antoine en el instante en que su otra oreja comenzó a separarse de su dueño. La oreja derecha había convencida a la izquierda de desertar de aquel cuerpo. De pronto ocurrió lo impredecible, las dos orejas aparecieron de nuevo en la pantalla y comenzaron a bailar rock alternativo. Los niños empezaron a bailar en sus asientos. Fue un éxito. Despidieron a Antoine pero se quedaron con sus orejas. Prefiero a tus orejas, le dijeron, y luego un chau simple y frío.

¡Comparte!

Comentarios

  1. dice

    Una película un tanto extraña , pero , ¿seguro que es una película?
    No me imagino a unas orejas bailando e independizándose de su dueño….y el pobre Antoine desorejado sin poderle tirar de las orejas el día de su cumpleaños:-)
    Saludos

  2. dice

    Passando pra deixar um grande abraço e conhecer as novidades!! Muito interessante sua indicação.
    Grande abraço!
    jorge-menteaberta.blogspot.com.br

  3. dice

    David, es un cuento magnífico.
    Nos conduces con tu seductora prosa por una historia trepidante donde lo fantástico tiene mucho de metáfora. Y donde cada escena que narras tiene la magia y el formato cinematográfico. Leemos el relato y al mismo tiempo estamos visualizando cada escena.
    Felicitaciones.
    Me ha encantado
    Un abrazo

  4. dice

    Me gustaría ser una gota de lluvia,
    Para nacer al borde de unos bellos ojos
    derramarme por la luz de las mejillas
    y romperme en la silueta de los labios,
    para iluminarte con una sonrisa cada mañana.

    ¡¡Un feliz y radiante fin de semana te deseo!!

    Atte.
    María Del Carmen

  5. dice

    Esta película, David, tiene magia, esa magia de la literatura de los textos de García Márquez, quien frescamente, pone a a volar a Remedios la bella, en Cien Años de Soledad, y con la credibilidad de quien cuenta un hecho real y predecible, en uno de sus cuentos más logrados y poéticos, sitúa un ángel con las alas pobladas de golondrinos, en una especie de caballeriza, en el relato UN ángel con una enormes alas.
    Así como el mágico-realismo de Gabo tiene humor, Las orejas de Antoine, también lo tiene. UN abrazo. Carlos

  6. dice

    Magnífico relato surrealista, que además me hace pensar en una posible alegoría sobre la carrera cinematográfica de Truffaut cuando dejó atrás los postulados de la Nouvelle Vague y empezó a hacer un cine en teoría más comercial.
    Un saludo.

  7. dice

    Es un cuento muy bueno. No veo Truffaut haciendo una película tan sorprendente, pero creo que volvería una producción muy interesante. Me encanta Antoine Doinel, y una cosa así sólo podría ocurrir con él.
    Abrazos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>